Todo lo que necesitas saber sobre trazabilidad alimentaria: definición, obligaciones legales, tipos y cómo digitalizarla en tu empresa.
La trazabilidad alimentaria es la capacidad de seguir el rastro de un alimento —o cualquiera de sus ingredientes— a lo largo de todas las etapas de la cadena alimentaria: producción, transformación y distribución.
En términos prácticos: si hoy hay una alerta sanitaria por un lote contaminado, la trazabilidad te permite saber en menos de 30 minutos quién te vendió esa materia prima, qué productos fabricaste con ella y a qué clientes se los enviaste.
Registra qué materias primas entraron, de qué proveedor y con qué número de lote. Es la trazabilidad de compras: saber de dónde viene lo que usas.
Vincula los lotes de materia prima con los lotes de producto terminado dentro de tu proceso de producción. El corazón de la trazabilidad industrial.
Registra a qué clientes se ha expedido cada lote. Te permite localizar el destino de un producto en caso de retirada de mercado.
Sí. El Reglamento (CE) 178/2002 del Parlamento Europeo establece la obligatoriedad de la trazabilidad para todas las empresas del sector alimentario que operen en la Unión Europea. No es opcional.
Ley Alimentaria General de la UE. Artículo 18: obliga a todos los operadores de la cadena alimentaria a tener sistemas de trazabilidad implantados.
Los grandes distribuidores exigen estas certificaciones a sus proveedores. Ambas requieren un sistema de trazabilidad documentado y verificable.
Estándar internacional de seguridad alimentaria. Requiere trazabilidad completa como parte del sistema de gestión de inocuidad.
El sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico requiere registros de trazabilidad como parte de los procedimientos de verificación.
Nuestro ERP automatiza los registros con Inteligencia Artificial. El operario hace una foto, el sistema hace el resto.
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